
El “liderazgo” dentro de una empresa podría ser definido como ese “Dorado” que persiguen todos los Directivos con sus equipos. Quienes alcanzan la gloria en esta conquista, encuentran en su mano la llave que abre todas las puertas hacia el éxito en una compañía; mientras que los Directivos que fracasan o ni siquiera lo intentan se ven abocados a desarrollar su trabajo únicamente bajo el manto de la autoridad. Sinceramente, no me gustaría estar en la piel de ninguno de estos últimos ejecutivos. Durante los 22 años en los que mi vida profesional ha estado ligada a la dirección de cadenas de retail y franquicia, he tratado por todos los medios de no desviarme de esa ruta particular hacia el Dorado. Y es precisamente esa rectitud en mi camino la que me ha permitido conseguir cosas tan increíbles como embarcar a todo el personal de una compañía en un mismo sueño y conseguir que todos se sintieran orgullosos de pertenecer a esa enseña y como se suele decir, que “sintieran los colores” de la marca.
¿Cómo lo conseguí yo? Aunque tal vez no sea éste el único camino, estoy convencido de que estos preceptos os ayudarán a seguir dando pasos firmes hacia vuestro objetivo: conseguir el liderazgo de vuestros equipos. Los consejos o pautas de comportamiento que leeréis a continuación os resultarán muy sencillos, tal vez hasta de sentido común o “perogrullo”, si bien como mencionaba mi colega Alfonso Rebuelta en su artículo, “back to basics”, volver a lo esencial, puede que nos ayude a reencontrarnos en nuestro camino.
Un Directivo debe dar ejemplo.
“Nunca podrás exigirle a nadie lo que no te exiges a ti mismo”.
Esta es una máxima que uno siempre debe tener presente en su día a día. Yo personalmente solía llegar el primero a la oficina y me iba el último. Además, en mis ratos libres trataba de visitar diferentes puntos de venta de la cadena para saludar a la gente y preocuparme un poco por el día a día. Las cadenas de retail, por su naturaleza necesitan de un tipo de liderazgo muy especial y muy cercano a los puntos de venta.
Así por ejemplo, otra costumbre que me ha gustado siempre implantar en todas las empresas en las que he participado ha sido facilitar mi número de teléfono móvil a todo el mundo. Si todos nuestros puntos de venta están abiertos los 365 días, el Director General de una compañía también debería estar operativo 365 días y a su vez por supuesto todos los directores de que le reportan directamente a éste. La experiencia te dice que en la práctica, el número de llamadas que recibes es muy reducido. Realmente los responsables de cada punto de venta sólo se ponen en contacto contigo cuando es absolutamente necesario. Sin embargo, la tranquilidad que con este gesto se les da a todos ellos hace que, en la mayoría de las ocasiones, ellos mismos puedan solucionarlos. En definitiva, un ejecutivo de retail tiene que internalizar que trabaja en una compañía con puntos de venta abiertos al público los 365 días del año y que la única razón de ser de una Central es dar soporte permanente a estas unidades de negocio.
Pero luego, hay que coger el teléfono, claro.
El mundo empresarial funciona igual que la vida privada.
“Trata a los demás como te gustaría que te tratasen a ti”.
En 2 palabras: Sé empático. Si existiese algún manual que plasmase los “derechos y obligaciones” de un jefe, estoy seguro de que éste nunca contemplaría ningún capítulo en el que se dijese que un jefe tiene derecho a faltar el respeto a los demás.
Por otro lado, siempre me ha gustado mezclar lo profesional con lo personal con todas las personas que han estado en mi línea directa de mando. Creo que para ganarte el liderazgo de tu equipo es necesario tener tiempo para tus empleados, tanto para los temas profesionales como para los personales. Entre 4 y 6 personas considero que es el número ideal de profesionales para tener en tu línea directa de reporte. Si tienes más, es muy difícil llegar a interactuar adecuadamente con ellos y mantenerles permanentemente motivados. Personalmente, de mis personas directas, siempre me ha gustado saber cuándo cumplían años tanto ellos como su pareja e hijos, el aniversario de su boda, etc., para tener detalles con ellos en cada uno de estos momentos tan especiales y que forman parte de sus vidas como personas.
Soy consciente de que me dejo en el camino algunas estaciones importantes en esta ruta imaginaria que he intentado trazar hacia el Liderazgo. Si bien, en los próximos posts volveré al punto en el que me detengo ahora para intentar que mis experiencias os reporten valor en vuestro trabajo. En concreto trataré de recomendaros algunas prácticas para minimizar los conflictos entre equipos desde la Dirección, y os contaré un caso práctico que os convencerá de la importancia del liderazgo para hacer “sentir los colores” de la marca a todos vuestros equipos.